POR: SERGIO ALVITE
ES DE: COLUMBIA PICTURES
CON: Christian Bale, Sam Worthington, Moon Bloodgood.
SE TRATA DE: Últimamente Hollywood ha estado reviviendo franquicias que tuvieron sus mejores tiempos en décadas pasadas, la prueba está con Indiana Jones y parece que ahora Ghostbusters, pero una saga que parecía haber concluído en los 90 con Terminator 2: El Juicio Final, fue retomada una década posterior sin el creador, James Cameron. Seis años después de la última entrega con el ahora gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, Terminator La Salvación, cuarta parte de una historia iniciada en 1984 y con cierta tendencia futurista, explota de lo que tanto se habló en las primeras dos cintas.
Terminator 3: La Rebelión de las Máquinas (2003), fue un claro intento de recrear su instancia anterior, tuvo un final coherente y no del todo malo, ello sirvió de base para que John Connor, un salvador profetizado por su pasado y futuro, edifique todo lo que se dijo de él.
Terminator La Salvación en definitiva supera a su filme previo saliendo de la monotonía de persecución, y finalmente nos muestra el mundo como es en 2018, 11 años antes de que el primer Terminator sea enviado al pasado a asesinar a Sarah Connor y evitar la fecundación de su hijo John. Las máquinas dominan la tierra y se encuentran en constante batalla con los humanos sobrevivientes, los cuales aún no son liderados por Connor, pero esta resistencia comenzará a saber de él.
Los escenarios, ambientes y hasta vestuario, van en la línea de Mad Max, después de todo hay una ideología similar y de índole apocalíptica. Mucho de lo poco que enseñó Cameron en las dos primeras partes con su visión del futuro, aquí es llevado al máximo.
Las actuaciones de Christian Bale como Connor y de Sam Worthington como Marcus Wright son llevaderas. La de Worthington es de importancia ya que él carga con gran peso del guión con una gran interrogante que inyecta en el espectador.
Destacan muchas referencias no muy obvias a Terminator (1984) y Terminator 2 (1991), que con un poco de apreciación en el detalle, sobre todo de los muy fanáticos, serán satisfactorias y que de alguna manera resultan excitantes para el cinéfilo y geek del género, como conocer el origen de una cicatriz del Connor maduro mostrada en T2 y T3. Kyle Reese, personificado por Anton Yelchin, interactúa en varias de ésta referencias. Su importancia en la trama es vital para que Connor pueda existir en la vida, algo bien analizado por el director McG.
Así la salvación es una buena oportunidad para disfrutar la franquicia que hizo grande a Schwarzenegger en los 80, y además corrobora lo superior que siguen siendo los filmes de Cameron.














