Para los más rucos como yo, recordar los videojuegos viejos con los que crecimos es una de las maneras más padres de viajar a la avenida de las memorias felices, si a eso añaden un videíto hecho con bloquecitos LEGO, vaya, la magia está hecha.
Imágenes como Pac-Man los llevarán a sitios alegres donde los pixelitos reinan y son calurosamente amigables.
Disfruten de este montaje…












