BIOSHOCK 2: EL LANZAMIENTO A.K.A. BOMBERMAN RETURNS

Nos fuimos al evento de lanzamiento oficial de Bioshock 2 donde pudimos jugar un rato y convivir con… bueno, mejor digamos que fuimos a conbeber y traemos algunas imágenes, pero antes de eso, veamos primero algunos detalles de la tan aclamada secuela.

La historia está situada 10 años después de los eventos del primer Bioshock, pero aquí ya no eres un lunático hijo de papi, ahora eres un Big Daddy (osea, el carnal gigantesco en la portada de la caja del juego) y por lo tanto, las cosas son muy diferentes.

Como Big Daddy, tienes algunas nuevas ventajas, como por ejemplo, el lindo taladro en la mano derecha con el que puedes hacer puré a los pobres incautos que se te pongan enfrente. Luego, tenemos que puedes hacer unos combos bastante cotorros usando el poder de los plasmids y el arma que tengas equipada en ese momento, por ejemplo: puedes electrocutar a un enemigo y lo rematas con un buen golpe en la cabeza.

La movilidad es lenta, obvio estas controlando a un mastodonte con una escafandra de 10 kilos o más, pero ahora tienes la ventaja de poder andar debajo del agua e incluso fuera de la ciudad en el océano abierto.

Dentro de lo que son las novedades te encontrarás con unas cosas espantosas que se llaman Big Sisters, son flacas, gritonas, horribles, también usan una escafandra y aguantan harto trancazo además que se te trepan encima y te pueden hacer mucho daño.

El multiplayer no es la gran cosa, vaya, no hay modos de juego novedosos ni nada por el estilo, algo que rara vez ocurre es que éste modo tiene una historia que está ligada con la historia principal, o mejor dicho, tiene que ver con Rapture.

Comentar no cuesta