Yo, que odio el soccer (si lo odio y si quieren comentar sobre ello bienvenidos), caí víctima de la buena realización del siguiente comercial, les ponemos la versión completa para que aprecien como la vida de la gente, en este caso la de los jugadores, puede cambiar en un instante, y son esas vertientes las que hacen de este comercial algo genial, chequen.
Desde los “actores invitados” hasta Homero Simpson, la caída de la bolsa, y las cadéiras bamboleanchis. Disfrútenlo cuanto puedan.












