29/FEB/2016 ​Blim debería desaparecer

Sabemos que a Televisa le importa poco la crítica, pero igual hay que decir las cosas como son.

Estos últimos días Blim ha sido el blanco de burlas y ofensas por parte de personas que opinan, el nuevo servicio ofrecido por Televisa es una broma de mal gusto y la verdad es que es con justa razón. Televisa no está buscando ser una opción de entretenimiento, está buscando sacarle más dinero a los televidentes con el mismo contenido existente, es por eso que Blim debería desaparecer.

Ojo, no estoy diciendo que Blim vaya a desaparecer, sino que debería desaparecer, pues lejos de ser una opción de entretenimiento real, en Televisa están malcopiando los esfuerzos de empresas como Netflix, quien, de hecho, es pionera en el tema de entretenimiento bajo demanda.


Hasta para robar, hay que saber hacer las cosas bien

A Televisa se le hizo muy fácil sentarse a la mesa y decir “caray, tenemos miles de horas de contenido en español y mucho de ese contenido ya está disponible en varios servicios de video bajo demanda ¿Qué tal que hacemos nuestro propio servicio?” y así, sin más, se aventaron como el Borras a sacar su propia plataforma para el mercado latinoamericano.

Pero lo que Televisa y ninguno de sus ejecutivos entienden es cómo llegó Netflix a ser el número uno; como es que una insignificante empresa de renta de películas hoy tiene presencia en casi todo el mundo.

Netflix comenzó a dar servicio en 1997 y era tan solo un pequeño negocio de rentas de DVD por correo (así, así de confiable es el servicio postal norteamericano) y fueron ellos los que introdujeron al mercado la tarifa única mensual con rentas ilimitadas; tu podías rentar el DVD que quisieras por lo días que quisieras siempre y cuando estuvieras al corriente en tus pagos. Para 2004 Netflix ya enviaba un millón de DVD diarios por correo a sus clientes y para 2007, comenzaron a mover su negocio de renta de DVD hacia el formato digital, lanzando su portal web y con los años, creando aplicaciones para dispositivos móviles, televisiones inteligentes, consolas de videojuegos y más. Actualmente, Netflix tiene 50 millones de subscritores alrededor del mundo y en los estados unidos, su subsidiaria Qwikster, sigue ofreciendo la renta de DVD y videojuegos.

Parte de la fórmula secreta de Netflix para el éxito fue el entender que no podía depender enteramente de los estudios cinematográficos y sus películas pues aun cuando ellos pagaran por los derechos para poder lucrar con ellas, los mismos estudios ponían las restricciones que se les pegaban la gana y no hablar de los estudios de televisión que son todavía más sensibles en ese tema; además claro, que están las trabas de derechos de transmisión internacionales que es otro chiquero aparte.

Por ello, Netflix comenzó a desarrollar su propio contenido de calidad, y de verdad no sé como hacerle para recalcar lo suficiente la parte de CONTENIDO DE CALIDAD, que es justo a donde voy.


Televisa y sus paleros

Del 100% del contenido original de Netflix al menos el 70% de este es bueno, ya sean series galardonadas como “House of Cards” o la estresante “Orange is the New Black” (lo siento, la protagonista me estresa demasiado por idiota) pasando por sus especiales de comedia y claro, sus diversos documentales y películas exclusivas como la más reciente “Beasts of no Nation” con Idris Elba.

Es cierto, hay comedias que son un churro y series que en muchas partes del mundo nomás no van a pegar, como “Fuller House”, una serie de estreno basada en un sitcom ochentero llamado “Full House, pero al final, lo que Netflix trata de hacer es ofrecerle algo bueno a todos sus suscriptores y de alguna manera obligar a quienes no lo son a que digan “caray, si quiero saber en qué acaba House of Cards, tendré que pagar la mensualidad”, y la realidad es que lo vale.

A Televisa, por otro lado, lo elude el concepto de “contenido de calidad”, es algo que saben que existe en otros países, pero que a sus ejecutivos no les interesa ofrecer, por el contrario, mientras más rascuache mejor.

Durante el fin de semana leí un par de artículos defendiendo a Blim con mucha vehemencia, el primero de ellos publicado en Merca2.0 de un tal Armando Barrera que afirma en su nota “Blim podría derrotar a Netflix” y cito:

“De lo que no se han dado cuenta los “críticos” de la plataforma de la empresa mexicana, es que de los aproximadamente 4 millones de clientes de streaming en México, la gran mayoría busca contenidos en español.”

“De hecho, entre los contenidos más stremeados en Netflix se encuentran La Rosa de Guadalupe, La Familia de Diez y las Telenovelas y Narco Series; muchas de ellas de hecho producidas por Televisa.”

Aunque en nuestro país existe la libertad de expresión (mientras no sea en temas políticos), eso no significa que puedas ejercerla sólo por traer la boca puesta. Lo que el señor, Barrera no entiende, porque evidentemente no puso las cosas en contexto, es que Televisa no lanza Blim para ofrecer una alternativa, lo hizo para exprimir a la misma vaca, que por cierto, es la misma que ha propiciado que las ventas de la televisora hayan caído más de un 30% el año pasado y que tiene a los altos ejecutivos en ascuas para ver de dónde sacan más lana.

Dicho de otra manera: Televisa está perdiendo rating y ventas porque su contenido es de mala calidad ¿Cuál es la solución de la empresa? Intentar venderte su contenido de mala calidad revuelto con otras series y películas.

Y así todavía hay quienes salen a defender Blim, tratando de convencernos incluso de que “es un servicio mexicano y tenemos que apoyar lo mexicano” yo me pregunto ¿Cómo podría defender un servicio al que seguramente el gobierno le va a condonar todos los impuestos del mundo (como ha ocurrido antes con las empresas de Azcárraga) y cuyo destino de las ganancias será el extranjero?

En otro sitio, cuyo nombre no pienso mencionar pues realmente son un montón de pretenciosos incompetentes que se hacen pasar por especialistas afirman que:

“Así es que Televisa se está jugando una carta importantísima en su tardía llegada a la televisión on demand, pero contrario a lo que muchos dicen, tiene la capacidad y la audiencia para lograr ser competitiva en este mercado que, tarde o temprano, será el único que existirá para la TV.”

Contrario a lo que se afirma en ese sitio, Televisa no se está jugando ninguna carta importantísima porque no entienden como es que Netflix tiene éxito y, para el caso, tampoco entienden cómo es que Claro Video sigue, o Klick de Cinépolis o Amazon Video, por mencionar algunos.
Para Televisa es una inversión de bajo riesgo pues los contenidos ya los tiene y con que llegue a cien mil hogares al mes ya la hizo.

La carta importantísima que Televisa se tendría que estar jugando es en la creación de contenidos DE CALIDAD, de nuevo, quisiera recalcar la importancia de este concepto: CALIDAD. Mientras sigan produciendo porquerías como la barra nocturna de canal 5, mientras sigan privilegiando la mentira en sus noticieros y mientras sigan pensando que el pueblo se conforma con lo que sea, seguirán bajando sus números hasta un punto donde les sea insostenible seguir con su imperio tal y como funciona hoy.


Los hechos sobre la mesa
  • Aunque nos duela, Blim estará presente como una oferta del mercado por los años venideros y es muy probable que Netflix pronto pierda los derechos de transmisión de muchas series en español.
  • Ciertamente habrá quienes resientan esta falta de contenido y decidan cambiar de servicio.
  • Netflix no se quedará con las manos cruzadas y, a diferencia de Televisa, tiene un plan de producción de contenido muy sólido para los siguientes años.
  • Es verdad que Televisa tiene los medios para crear todos los programas que se le peguen la gana, pero lo que no tiene es ejecutivos y productores con el talento y la disposición para hacerlo.
  • No olvidemos que a Televisa le encanta copiar ideas por las que no pelea ferozmente. Hace años tuvieron una cadena de tiendas llamadas Videocentro que Blockbuster aplastó tajantemente y Televisa nunca hizo nada para mejoraras, también hay que recordar que no hace mucho lanzaron su servicio de video on demand “Veo” que está arrumbado en rincón.

La gente tiene razón en enojarse

El odio hacia Blim no radica en que sea una “competencia para Netflix”, radica en que los mexicanos sabemos lo poca calidad moral de la empresa Televisa, de como siempre que pueda abusará de su cliente, lo hará y de la poca importancia que le da a sus contenidos. Sí, es verdad que pueden llenar con millones de novelas y series viejas, pero lo que no se han dado cuenta, es que ya no se trata de cantidad, sino de calidad.